El Departamento de Comercio de EEUU decidió a finales de octubre de 2024 investigar a TSMC. Esta acción fue motivada por sospechas de que la compañía taiwanesa podría haber establecido acuerdos secretos con Huawei para la fabricación de semiconductores, utilizados en smartphones e inteligencia artificial.
Dada la tensión actual entre EEUU y China, esta acusación resulta extremadamente seria.
Las rupturas comerciales de TSMC
En diciembre de 2024, TSMC cortó lazos con PowerAIR, una empresa con sede en Singapur. Esta compañía estaría entregando chips fabricados por TSMC a Huawei, como se vio en la tarjeta de IA Ascend 910B.
Anteriormente, en 2023, TSMC había terminado su relación con la firma china de diseño de chips Sophgo. Esta última también estuvo implicada en transferencias ilegales de semiconductores a Huawei.
A pesar de estas medidas, el problema persistió. En marzo pasado, el CSIS (Center for Strategic and International Studies) acusó a TSMC de haber participado indirectamente en la producción de dos millones de chips Ascend 910 para Huawei durante 2024.
Taiwán endurece medidas de control
En respuesta a esta problemática, el Ministerio de Economía de Taiwán se ha involucrado directamente. Ha incluido a Huawei y SMIC en su lista de control de exportaciones, obligando a TSMC, UMC y otras fabricantes taiwanesas a solicitar licencias para exportar semiconductores a China.
El contexto se complica al observar que el Departamento de Comercio de EEUU ha ampliado su lista negra, añadiendo 601 entidades de países como China, Rusia e Irán. Según su comunicado, estas medidas buscan prevenir la proliferación de armas y proteger la seguridad nacional.
Impacto en la industria de semiconductores
Esta situación obliga a los fabricantes a ser más cautelosos y cumplir con estrictas regulaciones de exportación. La reciente decisión implica que TSMC ya no puede fabricar semiconductores avanzados para Huawei, reforzando su prohibición previa.
La alianza entre SMIC y Huawei se verá probablemente fortalecida, ya que son la principal alternativa para China en la industria de semiconductores, enfrentándose a un aislamiento cada vez mayor. Este escenario plantea desafíos significativos tanto para China como para los gigantes tecnológicos implicados.



Dejar un comentario